Las fachadas son uno de los elementos más importantes de los edificios. Estas, además de resultar fundamentales a la hora de configurar la personalidad del inmueble, son la primera y más importante capa de protección de cualquier construcción.

Por ello, y porque juegan un papel capital a la hora de aislar y conservar las paredes y los muros del edificio, es imprescindible llevar a cabo una serie de cuidados regulares destinados a prevenir su deterioro.

Principales causas del deterioro de las fachadas

Las principales causas por que las fachadas se deterioran son:

La contaminación

Los gases contaminantes que emiten los vehículos ennegrecen y envejecen los revestimientos de los edificios. 

Con el paso del tiempo, estos producen una serie de daños en la superficie que pueden evitarse contando con un buen plan de mantenimiento que involucre una limpieza de fachadas regular.

La humedad

La humedad es la causante de la aparición de manchas en las fachadas que, a menudo, esconden problemas de filtración y capilaridad.

Dos problemas que favorecen el desarrollo del moho. Un tipo de hongo que, de no eliminarse, puede llegar a provocar problemas de salud como la irritación de ojos, nariz o garganta, e incluso llegar a afectar a la piel y a los pulmones.

En caso de no erradicarla, esta puede acabar dañando la estructura interna de la construcción, obligando a realizar costosas y aparatosas obras estructurales que garanticen la habitabilidad del edificio.

Las pintadas

Las pintadas callejeras o graffitis no solo producen un daño estético. Estas, en tanto en cuanto transmiten una notable sensación de dejadez y abandono, repercuten en el valor de mercado de las viviendas que las soportan.

La limpieza de graffitis de forma rápida es recomendable, ya que de lo contrario el grafiti podría convertirse en una zona de reclamos para futuros grafitis.

El humo

El humo que emiten los vehículos o que impacta en el revestimiento del edificio cada vez que se produce un incendio ensucia y ennegrece la fachada.

Además, en los casos en los que este consigue penetrar la estructura, obliga a un saneamiento que puede llegar a resultar enormemente costoso para la propiedad de la construcción.

El paso del tiempo

El tiempo pasa para todos y para todo. También para los edificios, quienes ven cómo, con el paso de los años, y como consecuencia de las distintas causas enumeradas en este apartado, se va degradando su fachada.

Aunque es cierto que resulta imposible impedir que las fachadas se vayan deteriorando poco a poco, también lo es que es posible ralentizar su desgaste implementando una serie de rutinas de limpieza y mantenimiento.

Cómo evitar que las fachadas se deterioren

Como venimos comentando, si bien no es posible evitar el deterioro natural de las fachadas, sí que lo es frenar su avance y suavizar sus efectos.

Para ello, eso sí, es necesario llevar a cabo una serie de acciones de limpieza y mantenimiento como estas:

Realizar limpiezas de forma regular

El edificio requiere una limpieza de fachadas constante para poder mantenerse en perfectas condiciones estéticas y estructurales. Y es que, como indicábamos al inicio del artículo, no solo tiene una función estética, sino que se trata de la primera y más importante capa de protección de la edificación.

Impermeabilizar la fachada

Las fachadas que no están correctamente impermeabilizadas permiten el paso del agua a través del revestimiento dando lugar a humedades que, antes o después, acaban afectando al interior de las viviendas.

Una de las opciones más económicas y eficaces a la hora de combatir las humedades y el moho es la pintura impermeabilizante con base de corcho.

Evitar la acumulación de moho

Las fachadas que no están impermeabilizadas y que no cuentan con un buen plan de mantenimiento son el entorno perfecto para la aparición y el crecimiento de esporas de moho.

Unos seres vivos que deben retirarse con productos especiales antimoho antes de que se extiendan y deterioren los materiales con los que está construida la fachada.

Repara las grietas rápidamente

Ya sea como consecuencia del paso del tiempo, de un accidente o de la acción del hombre, antes o después, acaban apareciendo grietas en las fachadas.

Unos desperfectos que es capital reparar lo antes posible para evitar que se agranden y lleguen a afectar a la estructura del edificio.

En definitiva, se trata de contar con un buen plan de limpieza y mantenimiento que permita, a través de cuidados regulares, no solo mantener la fachada en perfectas condiciones estéticas, sino prevenir y solventar los problemas estructurales que vayan apareciendo con el paso del tiempo.

Un asunto en el que podemos asesorarte en la empresa de limpieza en Valencia, Limpiezas Virosa, donde contamos con un equipo de profesionales especializados en la limpieza y mantenimiento de todo tipo de edificios. 

Para cualquier consulta sobre limpieza o mantenimiento de fachadas, no dudes en contactarnos a través de alguno de los canales de contacto que encontrarás en esta página web. Nuestro equipo de atención al cliente está deseando ayudarte.