En los espacios de trabajo es más frecuente la acumulación de polvo y suciedad que atentan contra la salud de los trabajadores y la calidad de los servicios prestados. Por eso es indispensable conocer las técnicas de limpieza industrial que garantizan óptimas condiciones de las instalaciones, sin importar el tipo de actividad.

¿En qué consiste la limpieza industrial?

Este tipo de limpieza es el adecuado para higienizar las instalaciones de una empresa, fábrica o nave a fin de preservar la salud de quienes hacen vida en ellas y la integridad de los productos que se elaboran o almacenan en las mismas.

El sector industrial es muy amplio y abarca una gran variedad de actividades comerciales, por ello es indispensable que las técnicas de limpieza se adapten a las necesidades particulares de cada una de ellas. Cualquiera de los siguientes servicios puede ser incluido como parte del proceso de higienización:

  • Limpieza de mantenimiento
  • Limpieza profunda
  • Limpieza final de obras
  • Limpieza de paredes, techos y ductos de aire
  • Limpieza de oficinas, recepción, salas de conferencia y de espera
  • Limpieza de ventanas y cristales
  • Limpieza y despeje de tuberías y arquetas
  • Limpieza de sanitarios.
  • Limpieza de maquinaria y cadenas de fabricación
  • Limpieza de depósitos y zonas de refrigeración
  • Limpieza de garajes y aparcamientos, zonas de carga, y rampas de acceso
  • Control de plagas y limpieza posterior
  • Tratamiento de desechos

Principales técnicas de limpieza industrial

Aun cuando cada industria tiene sus propias necesidades en cuanto a limpieza se refiere, en líneas generales las siguientes técnicas son habitualmente aplicadas en todas ellas para garantizar la cobertura de los aspectos esenciales de higiene para sus espacios.

1. Limpieza manual

Este servicio corresponde a la limpieza que se puede realizar prácticamente en cualquier espacio utilizando escoba, fregona, estropajo y otros implementos básicos de uso manual.

Su principal objetivo consiste en retirar el polvo, manchas y suciedad acumulada por la actividad diaria, por ello se aplica con mayor frecuencia en baños, oficinas, espacios reducidos o maquinarias que no puedan desarmarse para limpiar cada parte por separado.

2. Limpieza con agua a presión

Este tipo de limpieza requiere el uso de grandes cantidades de agua y un equipo especializado en expulsarla con fuerza para proyectarla en aquellos lugares donde sea necesario arrancar la suciedad.

Se trata de un procedimiento que implica bastante fuerza, por lo cual no puede aplicarse sobre superficies delicadas y preferiblemente debe hacerse en espacios abiertos al aire libre o con conductos para drenar completamente el agua resultante después de la limpieza.

3. Limpieza con vapor seco

Por medio de un equipo especializado es posible higienizar cualquier maquinaria o espacio que soporte calor haciendo uso del vapor seco.

En esta técnica se aplica solo 5% de agua para desinfectar y limpiar profundamente sin comprometer al medio ambiente, porque no se requiere usar ningún producto químico.

Al finalizar, el vapor desaparece por sí solo sin dejar residuos, pero esta es una técnica delicada porque se manejan elevadas temperaturas, de modo que debe realizarla un profesional capacitado que además posea la indumentaria necesaria para su protección, incluyendo guantes y gafas.

4. Limpieza industrial por remojo o inmersión

Esta técnica es ideal para limpiar piezas de pequeñas dimensiones o con múltiples hendiduras, cuyo interior es muy difícil de alcanzar. Puede aplicarse de forma manual o utilizando maquinaria especializada para este tipo de higienización disponible en algunas empresas del sector.

A nivel industrial el proceso suele llevarse a cabo en una sala donde existen varios depósitos en los cuales se vierten las piezas para dejarlas remojar.

Dichos contenedores están repletos de líquidos especiales para limpiar y aclarar los objetos que se sumergen en ellos, alcanzando temperaturas entre 60 y 80 grados centígrados. Algunos incluso tienen la capacidad de agitar su contenido para garantizar que llegue a las hendiduras más profundas.

Todo esto es complementado en algunas ocasiones con equipo de ultrasonido y cavitación para ejercer presión sobre las piezas y optimizar los resultados.

5. Limpieza con espuma

Este producto tiene la capacidad de introducirse en hendiduras profundas, por lo cual también es útil en la limpieza de piezas o maquinaria.

El procedimiento consiste en aplicar la espuma sobre la pieza y dejarla actuar durante al menos 20 minutos. Posteriormente se retira con agua, en la cual se va toda la suciedad. Es preferible realizarlo al aire libre o espacios donde se pueda drenar fácilmente todo el líquido resultante.

6. Limpieza con chorro de arena

Esta técnica consiste en direccionar un potente chorro de arena sobre una superficie para desprender su capa externa.

Es especialmente útil en la limpieza de fachadas y maquinaria porque permite retirar suciedad, humo, grasa acumulada y pintura vieja. Luego, conviene aplicar una nueva capa y de esta forma se mejora su apariencia.

7. Limpieza in situ

Como su nombre lo indica, se trata de la limpieza que se aplica directamente en el lugar, usualmente en maquinaria grande y pesada que no puede trasladarse ni desarmarse. El proceso incluye las siguientes etapas:

  • Primer enjuague con agua
  • Lavado con detergente
  • Primer aclarado para retirar químicos y suciedad
  • Aplicación de productos desinfectantes
  • Aclarado final para retirar cualquier residuo

Una vez que la máquina ha sido sometida a todos estos procedimientos, su apariencia luce limpia y totalmente renovada.

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