Una de las decisiones más importantes que debe tomar una comunidad de vecinos es cómo desea gestionar la limpieza de su edificio.

Una tarea fundamental para garantizar la máxima higiene en todas las zonas comunes, una buena convivencia vecinal y una correcta conservación de las instalaciones, lo que en último término repercutirá, no solo en la imagen de la comunidad, sino también en el valor de todas las propiedades que la integran.

Es por eso que cada vez son más las Comunidades de Vecinos que, en lugar de contratar a una o dos personas particulares para ocuparse de la limpieza de sus instalaciones, están poniéndose en manos de empresas de limpieza especializadas en busca de una limpieza profesional y efectiva.

Un servicio que se ha disparado en toda España desde la irrupción del COVID-19. Un virus capaz de sobrevivir durante días en todo tipo de materiales y espacios y que exige una desinfección y esterilización de superficies constantes para prevenir contagios en áreas comunes como portales, rellanos, pasillos, ascensores, escaleras, terrados o parkings.

La importancia de una efectiva limpieza en la comunidad, ha sido por tanto, resaltada ante la intención de prevenir contagios por coronavirus. Así que te contamos los pasos a seguir para mantener la Comunidad de Vecinos en el mejor de los estados a nivel de limpieza y desinfección.

Procedimiento para la limpieza de las zonas comunes en las Comunidades de Vecinos

El protocolo de limpieza de las zonas comunes de las Comunidades de Vecinos que llevan a cabo las empresas profesionales es casi siempre el mismo.

Este suele empezar con una inspección general de las instalaciones. Esta incluye, además de una revisión visual de suelos, escaleras y otras áreas comunes, un repaso al estado de las instalaciones eléctricas, de agua o de gas; de las tuberías; de los canalones y, por supuesto, de todos los elementos de seguridad.

Una vez finalizada esa primera inspección se procederá a elaborar un plan a medida para la Comunidad en el que se indique pormenorizadamente cuáles deben ser los trabajos a desempeñar y su periodicidad.

En ese calendario de actuaciones que se le hará llegar a todos los trabajadores implicados en la limpieza de la Comunidad también se indicará qué materiales deberán usar para cada una de sus labores.

En el caso de que durante esa primera inspección se detecte algún problema de mantenimiento se le dará prioridad.

Por último, antes de comenzar con las tareas de limpieza y mantenimiento, se efectuará una limpieza general de las distintas zonas que integran la comunidad, así como de todos sus elementos, con el objetivo de facilitar los sucesivos trabajos periódicos.

Limpieza en la Comunidad: mantenimiento periódico y mantenimiento específico

No todas las zonas de una Comunidad de Vecinos requieren el mismo nivel de mantenimiento. Es por eso que hay que distinguir entre aquellas áreas que requieren de una limpieza periódica, ya sea diaria o semanal, como es la limpieza de suelos y aquellas que necesitan un mantenimiento específico más esporádico para mantenerse en perfecto estado.

Las zonas comunes que requieren una limpieza periódica son:

  • Ventanas
  • Escaleras
  • Ascensor
  • Cuarto de mantenimiento
  • Portal
  • Suelos
  • Paredes
  • Pomos
  • Buzones
  • Botones de ascensor
  • Mobiliario del lobby y otras zonas comunes

Las zonas comunes que requieren de un mantenimiento específico o más esporádico son:

  • Piscinas
  • Garajes
  • Gimnasio y otras zonas deportivas
  • Jardines
  • Parques para niños
  • Sala de contadores

Trabajos de limpieza en la Comunidad de Vecinos

Dentro de los distintos trabajos de limpieza que deben llevarse a cabo dentro de una Comunidad de Vecinos encontramos:

Trabajos de limpieza diarios

Son aquellos que se realizan tanto en las zonas comunes más transitadas y que reciben un uso constante a lo largo del día como en las áreas que requieren de una atención especial como los baños o gimnasios comunitarios.

Espacios, estos, en los que a menudo no basta con una limpieza diaria, siendo necesaria una limpieza repetida en el día para que se mantengan limpios y vistosos.

Trabajos de limpieza semanal

Son aquellos que se realizan al menos una vez a la semana. Algunas de las áreas comunes que requieren una limpieza semanal, como poco, son las escaleras, los rellanos, los pasillos, el ascensor o los cristales.

También es aconsejable revisar, al menos una vez a la semana, algunas de las instalaciones de uso periódico para asegurarse de que no necesitan ninguna acción extra de mantenimiento.

Trabajos de mantenimiento periódico

Son aquellos que se realizan cada mes o cada varios meses. Algunas de las tareas que deben llevarse a cabo con una periodicidad mensual, bimensual o trimestral son el abrillantado de los suelos o la limpieza de fachadas paredes, y techos.

Acciones de mantenimiento de temporada

Son aquellas que se realizan en determinadas épocas del año como, por ejemplo, el vaciado, limpiado y rellenado de la piscina durante los meses de verano o las revisiones del sistema eléctrico, de gas, de riego, o limpieza de incendios.

Si bien es cierto que la mayoría de empresas que se dedican a la limpieza profesional en las Comunidades de Vecinos suelen dividir sus tareas en estos cuatro grandes grupos, también lo es que la pandemia les ha llevado a aumentar la periodicidad con la que limpian la totalidad de las zonas comunes,

Y no solo eso, sino que también les ha obligado a introducir nuevas rutinas de limpieza y desinfección destinadas a prevenir posibles contagios en todas las áreas comunes, aspecto que ha aumentado la importancia de la limpieza en la comunidad.

Razón de más, esta última, para que cualquier Comunidad de Vecinos se ponga en manos de profesionales de la limpieza.